25 años de Barcelona’92: “Los chicos de oro” (fútbol)

junio 14, 2017

Se cumplen 25 años de las Olimpiadas en Barcelona’92. Una buena oportunidad para recordar lo que representaros esos Juegos, los éxitos de la delegación española, entre ellas las de la selección de fútbol que ganó el oro.

El documental Los chicos del oro (Movistar Plus) repasa la trayectoria de la selección, la preparación en las concentraciones, la competición, las vivencias de los jugadores, los momentos clave… pero sobre todo quiero destacar este documento como constatación de la  importancia de la “revolucionaria” inclusión de los psicólogos Jesús García Barrero y Rosana Llames para trabajar con el equipo.

Independientemente de los efectos directos de las intervenciones realizadas por los psicólogos, el hecho mismo de hacer algo “especial” durante la preparación, seguro que ayudó al colectivo a concienciarse de la excepcionalidad que representaba la participación en unos Juegos Olímpicos. Esto, que para otros deportes está totalmente asumido (algunos se planifican por ciclos olímpicos), seguramente ayudó a que los jugadores de la selección (la mayoría ya en el escenario o a las puertas de la profesionalidad) encontrasen un sentido especial a lo que estaban haciendo, más allá de la recompensa en forma de dinero.

Por lo que se intuye en el documental, contar con psicólogos en el equipo pudo permitir que ciertos jugadores pudieran contar con alguien a quien confiar sus cosas, sin miedo a malas interpretaciones ni a consecuencias por parte de los técnicos.

Aunque en el documento se desvelan los recelos y las dificultades iniciales para entender los procedimientos planteados especialmente por Jesús, todos los implicados concluyen que la figura del psicólogo fue fundamental para el éxito de la selección.

Parte del éxito, seguramente vino por otros factores, que también se visualizan o se intuyen en el documental, factores en los que habitualmente la figura del psicólogo interviene, de forma directa o indirecta, y que se detallan a continuación:

  • La cohesión gracias al ambiente entre los componentes y gracias a la asunción colectiva de roles distintos en función de las posibilidades de aportación de cada uno.
  • La importancia de los líderes “informales” del equipo y en especial la del capitán, Roberto Solozábal, que ejerció formidablemente su rol como representante y negociador ante los directivos.
  • La tolerancia o la empatía, que se le intuye por las declaraciones en el documental, del seleccionador, Vicente Miera, ante situaciones propias de jóvenes de 21 años con proyección profesional, seguramente desaconsejables desde la perspectiva del rendimiento, pero que generaron unos efectos secundarios muy beneficiosos en el grupo.
  • La tranquilidad del seleccionador, que seguramente ayudó a poder afrontar situaciones de presión con la calma necesaria para mostrar a los jugadores que el camino seguía siendo estar centrados en el juego, y no en lo que significaba ganar o perder.
  • El diseño de las concentraciones previas y ya en el campeonato, buscando contener la lógica e inevitable dispersión siempre presente en el entorno social de los Juegos.
  • La combinación adecuada entre concentración y distensión. Si se dan las condiciones propicias, programar actividades de distensión evita el agobio de tantos días en régimen de concentración, y favorece estados de ánimo positivos.
  • La presencia de la selección en la ceremonia de apertura, no prevista inicialmente, podría haber sido un motivo de dispersión, pero probablemente ayudó a “injertar” en los jugadores el sentido o la importancia que tienen los Juegos en la sociedad, contribuyendo positivamente a la motivación para hacerlo lo mejor posible.
  • La gestión de las expectativas, buscando evitar triunfalismos gracias a respetar al rival, estudiando sus puntos fuertes y preparando la forma de afrontarlos.
  • La unidad entre equipo y público. Hoy en día, ver el Camp Nou repleto de banderas españolas, como ocurrió entonces, es impensable. Pero seguro que algo se hizo para hacerlo posible. Por ejemplo, en la inauguración de los Juegos, sus majestades los Reyes de España fueron recibidos con el himno catalán, “els Segadors”. Estas medidas protocolarias fomentaron el respeto mutuo y permitieron el encaje de sentimientos compartidos, facilitando la identificación con la selección por parte del público, mayoritariamente catalán.

De las 22 medallas logradas por la delegación española en los JJOO de Barcelona’92, en 17 de ellas estuvo presente la figura del psicólogo del deporte. Esperemos que este 25 aniversario sirva para recordar también este hecho y así reivindicar el papel de esta disciplina para ayudar a conseguir el máximo rendimiento deportivo combinado con el mejor bienestar personal posible.

 

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…

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Ideas y actividades para construir equipos

diciembre 3, 2014

Ya podéis acceder a la serie completa de artículos dedicados a la construcción de equipos, que en su día se publicaron en la Revista Minut ACEB (Revista de la Asociación Catalana de Entrenadores de Baloncesto) y que ahora he revisado y traducido al español.

Son 10 artículos con ideas y actividades para construir y gestionar equipos deportivos, aunque también son aplicables al entorno laboral.

Ejercicio team building

Desde aquí podéis acceder directamente a los artículos.

  1. Estructura de equipo
  2. Dinámica de equipo
  3. La cohesión a través de los objetivos + Ejemplo del test CPO – Cohesión por objetivos
  4. El establecimiento de las normas
  5. El establecimiento de roles
  6. Mejorar el conocimiento mutuo y generar ambiente de equipo
  7. Promover la cooperación
  8. Promover la competitividad
  9. Aprovechar los liderazgos
  10. Construir confianza

En el apartado “Publicaciones” podréis acceder al resto de artículos.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador...

Psicología LOW COST para deportes de equipo

noviembre 13, 2014

A principios de noviembre de 2014, tuve la oportunidad de dirigir un taller en el Congreso Internacional de Psicología Aplicada al Fútbol (CIPAF), que se realizó en el INEFC de Barcelona.

2014 CIPAF

En el taller presentaba un par de casos en los que había intervenido en deportes de equipo (hockey hierba y baloncesto) con una metodología muy eficiente, por lo que se habían conseguido muy buenos resultados con poco coste.

Low cost = eficiencia

Que una intervención psicológica pueda ser eficiente o low cost, no quiere decir que se baje el precio. Al contrario. Las propuestas low cost presentadas no consistían en rebajar el precio por “quilo de psicología“, sino en buscar formas de intervenir con menos “quilos de psicología“.

Las claves para conseguir una intervención psicológica eficiente o low cost en deportes de equipo, son las siguientes:

1/ Dar en el clavo.

El psicólogo debe escoger las áreas de intervención donde mejor pueda trabajar, en busca de conseguir unos objetivos bien seleccionados, con una metodología bien diseñada, que apunte de forma precisa hacia la consecución de los objetivos, y facilite la participación de los agentes implicados (entrenadores y/o jugadores), sin generar rechazo.

“Dar en el clavo” no es fácil, y no es una cuestión de suerte. Cuanta más experiencia tenga el profesional, más probabilidades habrá que haya aprendido a valorar convenientemente la situación y la demanda de los clientes, podrá contar con más recursos metodológicos, y sabrá transmitir esa metodología con más convicción y autoridad.

Por lo tanto… “dar en el clavo“, que es una de las claves de la eficiencia, estará en manos de profesionales con experiencia, que no son los que cobran menos por sus servicios. A pesar de ello, será más rentable invertir un dinero concreto en un “quilo de psicología” servida por un experto, que no gastar la misma cantidad de dinero en “muchos quilos de psicología” servida por un profesional inexperto.

La psicología bien aplicada no es cara, es rentable

2/ Trabajar con el entrenador. 

La segunda clave para la eficiencia en intervenciones psicológicas en deportes de equipo, es trabajar con el entrenador. Trabajando a través de él, llegas a todos los jugadores. Y a través de él, trabajas todos los aspectos psicológicos presentes en las dinámicas de entrenamiento y competición.

En este mismo blog, podéis consultar artículos que traten este punto:

3/ Trabajar a distancia.

La tercera clave para intervenciones psicológicas low cost en deportes de equipo, es introducir el trabajo a distancia con el entrenador. El trabajo on line permite reducir horas presenciales y desplazamientos, con lo cual abarata los costes. Y por contra de lo que se podría interpretar, si está dirigido por un buen profesional, experto en esta metodología, el trabajo on line ofrece considerables ventajas.

En el video siguiente, se detalla la forma de trabajar a distancia y las ventajas que ofrece. Acceder al video.

Dar en el clavo, trabajar con el entrenador, y introducir el trabajo a distancia, las tres claves para una intervención psicológica  eficiente en deportes de equipo.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador..."

¿El psicólogo? ESTÁ ALLÍ, gracias.

julio 28, 2014

 

El fichaje de Joaquín Valdés como psicólogo del primer equipo del FC Barcelona junto al entrenador Luís Enrique, y su presencia habitual en los entrenamientos junto al míster, está dando visibilidad al rol del psicólogo dentro del staff técnico.

En la web del Barça comentan las diferentes funciones de los técnicos de la actual plantilla (ver el video clicando aquí) aunque de todos los roles, el del psicólogo es de quien menos se intuyen sus funciones por las imágenes (y tampoco las explican).

Los hombres de Luís Enrique

Staff técnico del FCB 2014-15. Joaquín Valdés, a la derecha (Fuente: http://www.fcbarcelona.es)

Pero lo que está claro es que el psicólogo… ESTÁ ALLÍ (en los entrenamientos, en los partidos, en las reuniones…).

ESTAR ALLÍ es tremendamente importante por varias razones:

  • El psicólogo se “empapa” de las dinámicas que se dan en los entrenamientos, partidos, desplazamientos, concentraciones… Esto le permite entender mucho mejor el contexto para después poder asesorar al entrenador (y ayudantes) o poder ayudar a los jugadores.
  • Los jugadores ven al psicólogo como un técnico más, cosa que ayuda a que se desvanezca la imagen ya tan desgastada del psicólogo como alguien que trata problemas clínicos fuera del entorno deportivo. El psicólogo es un entrenador más que se cuida de las habilidades psicológicas de los jugadores o de la gestión que hace el entrenador de los aspectos psicológicos presentes en la vida del equipo.

Pero hay más… El psicólogo puede ESTAR ALLÍ aparentemente sin hacer nada, aunque en realidad está haciendo mucho. Tal como he dicho antes, el psicólogo está observando constantemente aquellos factores presentes en la vida del equipo que pueden ser relevantes para poder asesorar mejor al entrenador o poder ayudar mejor a los jugadores que lo requieran.

  • El psicólogo observa a los jugadores para poder conocerles a fondo sin tener que realizar ningún test por escrito. La observación es mucho mejor que pasar cualquier test, primero porque  los jugadores odian hacerlos; y segundo, porque la información que se recoge es mucho más veraz, directa y contectualizada. Lo que el psicólogo observa de los jugadores, para después poderles ayudar o asesorar al entrenador sobre cómo tratarles, es básicamente lo siguiente:
    • Estado de ánimo (cómo está ese día en concreto cada jugador)
    • Habilidades psicológicas (concentración, ajuste de tensión, control de impulsos…)
    • Actitud y motivación (capacidad de adaptación, capacidad agonística, perseverancia, tolerancia a la frustración…)
    • Personalidad (grado de extroversión, labilidad emocional, autoestima…)
  • También observa cómo se estructura el grupo (roles, subgrupos) y cómo funcionan las dinámicas internas (clima de trabajo, ambiente social, cohesión…)
  • Y especialmente, observa sin tregua todo aquello que hace y dice el entrenador, dentro y fuera del campo, analizando la repercusión que pueda tener en relación a los aspectos psicológicos presentes en cualquier momento de la vida del equipo.

Luís Enrique dijo el día de su presentación que el psicólogo “era para él”. Y en verdad, ESTANDO ALLÍ, Joaquín Valdés puede ayudar y mucho al entrenador a gestionar mejor los aspectos psicológicos, de forma que ayuden a optimizar los entrenamientos (para ser mejores) y a estabilizar el rendimiento (para ser capaces de demostrar ese nivel en los partidos).

Para el psicólogo, ESTAR ALLÍ a veces tiene premio. Quizás ha estado allí durante un montón de entrenamientos, quizás semanas, quizás meses… Pacientemente, haciendo su trabajo. Y a veces llega un momento en que el entrenador lo necesita y él tiene la clave que puede desencallar una situación conflictiva, o tiene la receta que puede ayudar al equipo a salir de ese túnel o romper esa mala racha… El psicólogo habrá tenido que ESTAR ALLÍ para en ese momento ser eficaz, preciso y al mismo tiempo ofrecer soluciones “ecológicas”, que el entrenador pueda adoptar y hacerlas suyas, que no sean extrañas para él ni para los jugadores.

Y si la cosa sale bien (como si sale mal), el psicólogo seguirá ESTANDO ALLÍ, como sin hacer nada.

Esta es la virtud del psicólogo del deporte (del buen profesional de la psicología del deporte), pero esta misma “invisibilidad” es la razón por la que este rol tan importante en el mundo profesional no ha cuajado de momento de forma consistente en los equipos técnicos. Pero esto es otra batalla…

Otro premio de ESTAR ALLÍ, quizás el que más agradecemos los psicólogos, es cuando al final del entrenamiento se nos acerca un jugador y de la forma más natural del mundo nos dice: “Quiero comentarte una cosa...”.

ESTAR ALLÍ habrá valido la pena.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador..."

Protestas y más protestas a los árbitros

junio 27, 2014

Estos días vemos como en el Mundial de Fútbol en Brasil o en la Final de la Liga Endesa de Baloncesto, los jugadores manifiestan una gran reactividad y frustración ante las decisiones de los árbitros. Si la decisión no es a favor, la queja surge de forma inmediata, ya sea porque realmente el jugador cree que ha sido una decisión injusta, ya sea para condicionar el criterio de los árbitros.

Antes de seguir, dejadme informaros que trabajé como psicólogo en el departamento arbitral de la Liga ACB de baloncesto, entre los años 2001-2007, y en el Basquet Manresa, de esta misma liga, desde la temporada 2006-07 hasta la 2012-13. Por lo tanto, los comentarios no son gratuitos, sino fruto de estar en contacto con todas las partes durante años, a un nivel profesional.

La pretensión de los entrenadores y jugadores de poder influir en el criterio de los árbitros (a más quejas, el árbitro acabará pensando que nos está perjudicando y acabará compensando), puede funcionar en contadas ocasiones, quizás ante árbitros inexpertos o árbitros que no nos “conozcan” demasiado (como puede pasar en el Mundial de Fútbol). Pero por una vez que consigan cambiar a su favor el criterio arbitral, habrá muchas más ocasiones en las que la protesta acabará volviéndose en contra, tanto a nivel individual (desconcentrándose) como a nivel grupal (siendo amonestado o expulsado).

Además, si se da el caso que los árbitros son expertos, tratar de influir en ellos es aún más difícil. Los árbitros con experiencia son valientes, les gustan los retos. Y ser capaces de seguir pitando de la forma más justa posible (según su criterio) a pesar del entorno en contra, se convierte en una motivación para ellos.

Pablo Laso, entrenador del Real Madrid de Baloncesto, fue expulsado en el partido final. La imagen del entrenador, lesionado y en silla de ruedas, saliendo de la pista, ha sido muy elocuente. Su estrategia falló; sus protestas se encontraron con el límite (más la motivación comentada en el parágrafo anterior) de los árbitros. Consecuencia: perjuicio para el equipo.

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Autor: EFE; Fuente: http://www.libertaddigital.com/deportes/baloncesto/2014-06-26/pablo-laso-me-voy-decepcionado-1276522465/

Lo mismo cabe decir acerca de los jugadores, pero con un añadido muy importante. A cada queja, el jugador gana opciones de desconcentrarse y de salirse de la zona de tensión óptima. Cierto que los buenos jugadores parecen capaces de reconcentrarse en seguida, pero yo estoy seguro que ganarían estabilidad en su rendimiento si mantuviesen estas reacciones bajo control.

Si intentar influir y condicionar el criterio de los árbitros es complicado y conlleva efectos secundarios negativos para los jugadores o entrenadores, lo que es 100% seguro es que los árbitros no van a cambiar sus decisiones una vez tomadas por mucho que los jugadores protesten. Siendo esto así, yo me pregunto: ¿a qué le dan más importancia o a qué dedican más esfuerzo jugadores y entrenadores? ¿A protestar para intentar buscar la supuesta compensación arbitral? ¿O a mantenerse centrados en el juego, controlando y bloqueando las protestas?

Por lo que hemos visto estos días, la respuesta es clara. Por eso, siempre he pensado que un gran objetivo como psicólogo del deporte en un equipo sería el de trabajar para conseguir controlar estas reacciones. Y esto pasaría por convencer al entrenador de las ventajas de hacerlo y habilitarle para que él pueda dar ejemplo, entrenar a los jugadores en autocontrol y refocalización,  y, por qué no, incidir a través de la comunicación corporativa en el club para que los aficionados ayuden también en este sentido desde la grada. Si en la grada hay menos frustración, los jugadores podrán controlarse mejor. Y viceversa.

Entonces sí. Entonces estaremos preparados mentalmente para no alterarnos continuamente y poder así mantener la concentración y la tensión justa durante todo el partido. En definitiva, tendremos más opciones de poder demostrar nuestro nivel real de juego, y no caer en la trampa de las emociones negativas.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador..."

Conexión entre trabajo interno y comunicación externa

junio 11, 2014

Una de las experiencias profesionales de las que estoy más satisfecho es de mi colaboración con Jaume Ponsarnau, entrenador del Basquet Manresa de la Liga Endesa (temporadas 2006-07 a 2012-13), y en especial de las estrategias que promovieron la conexión entre el trabajo realizado por él (y todo su equipo técnico) con la comunicación externa (directivos, aficionados, prensa…). Esto ayudó a que todo el entorno supiera valorar el trabajo realizado independientemente de los resultados, y esto facilitó en parte a que pasasen cosas como esta el día de su despedida ante los aficionados.

Por todo ello, quiero destacar en este post la publicidad que recientemente ha puesto en marcha el euipo REPSOL HONDA en MOTO GP, ya que creo que es otro buen ejemplo de cómo puede conectarse la filosofía interna con la comunicación externa.

Seguramente han visto en las vallas publicitarias imágenes de Dani Pedrosa o Marc Márquez con lemas como “Valentía“, “Inteligencia“, “Entusiasmo“, etc. Aunque al que quiero referirme, y el que me gusta más és el lema “SUPERACIÓN“.

Superación REPSOL Honda

Y es que, por ejemplo, si en el equipo quieren que Marc Márquez siga motivado después de 6 victorias consecutivas (más las que vengan…), el mejor estímulo no es buscar sólo volver a ganar sino buscar SER MEJOR, hacerlo mejor cada vez.

Querer hacerlo mejor es la mejor manera de asegurarse las máximas opciones de poder ganar. Pero al mismo tiempo permite estar centrado en el proceso, en la tarea, y por lo tanto resistir mejor a los pensamientos traidores que inciden en el significado de los resultados, en los récords, en los premios, en la fama…

Obligarse a batir un récord añade presión; en cambio, desear hacerlo lo mejor posible, es lo que te ayuda realmente a tener opciones de conseguir el resultado que deseas.

Por ello, en este eslogan lo han clavado. Está psicológicamente bien orientado. Buscar superarse a uno mismo. Esta es y debe seguir siendo la clave de Marc Márquez, como lo ha sido y sigue siendo de Rafa Nadal, por poner otro gran ejemplo de coherencia entre trabajo y comunicación.

Si con este eslogan consiguen que después de una caída (que no deseo), Marc Márquez y todo su entorno consideren la próxima carrera como una nueva oportunidad de hacerlo mejor (aprovechando el aprendizaje conseguido gracias al supuesto fallo), habrán conseguido la cuadradura del círculo.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador..."

Pautas para cohesionar a un equipo

junio 5, 2014

A inicios de Junio de 2014 falleció Albert V. Carron, a los 73 años. Carron fue profesor e investigador en Psicología del Deporte en la School of Kinesiology, de la University of Western Ontario (Canadá). El legado más preciado para los psicólogos del deporte ha sido su modelo para entender y manejar la cohesión en equipos deportivos.

Este modelo, a grandes rasgos, indica que la cohesión en los equipos puede conseguirse gracias a que los componentes tengan claro el rol que se les otorga, lo acepten y lo cumplan. Si se dan estas tres condiciones en la mayoría de los componentes del equipo, la cohesión funcional está garantizada.

Tener claras estas condiciones, ayuda al entrenador a orientar su influencia como líder en busca de conseguir hacerse entender, motivar al deportista, o hacerle cumplir con las conductas esperadas.

Como homenaje a Albert V. Carron, me gustaría ofrecer un extracto de mi libro Entrenando al entrenador. Ideas y trucos para una comunicación constructiva y eficaz (Editorial Bubok), en el que narro una experiencia en la que aplicando algunas de las ideas de Carron, conseguimos que un grupo de deportistas se convirtiera en un equipo cohesionado.

CONSEGUIR QUE UN GRUPO SE CONVIERTA EN UN EQUIPO

En el Campeonato de España de Boxeo Olímpico (2007) acudí con la Selección Catalana y pude ser partícipe de un hecho insólito. Los boxeadores competían cada uno en su peso y por lo tanto, a priori no existían interacciones funcionales entre ellos. Técnicamente éramos un grupo. Pero ocurrieron algunos hechos que acabaron propiciando que ese grupo se convirtiera en un equipo:

  • El liderazgo del grupo estuvo perfectamente compartido entre el seleccionador, Juanma Cortés, y nuestro boxeador referencia, César Córdoba. César no sólo era el favorito en su peso, sino que la mayoría de público (en Huelva) lo reconocía como figura indiscutible, gracias a sus éxitos en Thai Boxing (Campeón del Mundo 2005). Lejos de generar distancia o envidias con el resto del grupo, César supo aglutinar a todos los boxeadores, erigiéndose como estandarte, consiguiendo que todos los compañeros estuviesen orgullosos de pertenecer al mismo equipo. Su implicación fue máxima en la generación de un ambiente de equipo increíble.
  • Las demás selecciones observaban cómo nuestro equipo se mantenía unido no sólo durante las competiciones, sino también durante las comidas y en los momentos de tiempo libre.
  • Éramos el equipo que en más ocasiones mantenía la unidad en el vestuario, asumido este aspecto de forma absolutamente natural, sin obligaciones de ningún tipo.
  • Teníamos una forma de trabajar diferente, con una organización que permitía a los boxeadores saber en cada momento lo que debían hacer, pudiendo ofrecer así más espacios de libertad.
  • Se creó una especie de “himno” espontáneo, un rap con una letra divertida y relacionada con uno de los mayores retos de los boxeadores, estar en el peso fijado por su categoría (¡“Sí, sí, sí, estamos en el peso, estamos en el peso!”).
  • Implicamos a todos para que animasen a sus compañeros cuando boxeaban, y aprovechamos esta coyuntura para crear un sistema de comunicación entre el púgil que combatía y los compañeros en la grada, que transmitían las órdenes que el entrenador insinuaba pero que no podía dar él directamente al estar prohibido por el reglamento.
  • Se combinaron perfectamente los objetivos individuales (ganar los máximos combates) con el objetivo de la selección (ganar el máximo de puntos para el ranking de autonomías).
  • Los boxeadores creyeron y se identificaron con el estilo técnico-táctico propuesto por el seleccionador, basado en el criterio olímpico, y que incluso fue reconocido como especial por los demás participantes.

Gracias a todo esto, un grupo con procedencias, ambientes, niveles socio-económicos, religiones (contábamos con un musulmán practicante), veteranía y niveles técnicos diferentes, se convirtió en un equipo de alto rendimiento, muy, muy unido y cohesionado.

Campeonato España Boxeo 2007

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador..."