Extractos de “Vencer o aprender” (John Kavanagh, entrenador de Conor Mc Gregor)

febrero 5, 2018

Recientemente he tenido el placer de leer el libro del John Kavanagh, “VENCER O APRENDER”. Kavanagh es el entrenador de Conor Mc Gregor, figura indiscutible de las MMA (Artes Marciales Mixtas). Fue al empezar a trabajar con un luchador de MMA que me interesó el libro. Antes había trabajado en karate y boxeo, durante muchos años. Pero cuando empiezo a trabajar en un nuevo deporte busco implicarme en él y conocerlo lo mejor y más rápido posible. Y este libro te traslada magníficamente al ambiente y a las particularidades de esta disciplina.

Quiero compartir algunos extractos que me han gustado especialmente:

1/ Sobre el afrontamiento de la competición…

“Lo que es indiscutible es que dirigir a luchadores en veladas pequeñas durante tantos años me permitió cogerle el tranquillo a la rutina para cuando estuviéramos listos para la UFC (Ultimate Fighting Championship). Cuando se cierra la puerta de la jaula, la situación es siempre la misma: mi luchador contra otro luchador. Todo lo demás -el local, el público, el ambiente, las consecuencias del resultado- es irrelevante. En SBG Ireland (Straight Blast Gym) hablamos con frecuencia de esto. ¿Qué importa que la jaula esté en el gimnasio, un día cualquiera, o en un estadio en Boston o Las Vegas un sábado por la noche? Eso puede tener un efecto emocional o psicológico, pero solo si tú lo permites. Si te lo propones, es como si la pelea tuviera lugar en el mismo ambiente en el que has estado entrenando las seis u ocho semanas previas. Entiendo muy bien que mucha gente lea esto y piense que no es tan sencillo, y probablemente no lo es para el 99 por ciento de la gente. Pero los luchadores que más triunfan son los que aprenden a afrontar una pelea de la misma manera que la sesión de entrenamiento del martes por la tarde.” (pág. 115)

2/ Sobre cómo afrontar las lesiones y aprovecharlas para aprender a entrenar mejor…

“Nunca tuve ninguna duda sobre la capacidad de Conor para superar el proceso de rehabilitación desde el punto de vista físico, pero la clave del éxito era el aspecto psicológico. Conor mantenía la mente activa. No se quedaba sentado compadeciéndose de sí mismo, comiendo helado y viendo la tele. Aprovechó la oportunidad para aprender. Aunque no podía entrenar, yo le enviaba preguntas en mensaje de texto: cómo respondería si se veía atrapado en ciertas posiciones durante un combate. Aquello mantenía su mente centrada y activa. Heather Milligan le enseñó mucho sobre el movimiento en el cuerpo humano, y aquello tuvo una considerable influencia en su manera de abordar el entrenamiento para sacar lo mejor de sí mismo en el plano físico. También le animó a aceptar aún más el concepto de entrenamiento ligero. Heather le dijo a Conor que sus músculos estaban demasiado tensos, y él se empeñó en asegurarse de estar siempre relajado y flexible. Aprendió la importancia del masaje, y llegó a entender que levantar grandes pesos no es tan necesario para ganar fuerza. Lo que había que hacer es concentrarse en el entrenamiento ‘suave’.” (pág. 129-130).

3/ Sobre la implicación emocional y los efectos en la concentración…

“Brandao (nota: un rival de Conor) estaba recibiendo mensajes em las redes sociales pidiéndole que ‘le enseñara modales a McGregor’ y que ‘hiciera callar a ese irlandés’, y cosas por el estilo. Pero es posible que estuviera sintiendo toda esa presión, porque cuando se plantó ante Conor en los calentamientos públicos ante los fans de Dublín, se le veía muy nervioso. Tenso. Era como un perro atada con una correa, pero yo ya sabía que era más ladrador que mordedor.

-Ya está implicado emocionalmente en la pelea -me dijo Conor después-. Esto no va acabar bien para él.” (pág. 147-148)

(Nota: Conor ganó por KO técnico a los 4 minutos, en el primer asalto).

4/ Sobre la comunicación entrenador – luchador…

“Mucas veces me preguntan cómo sé qué consejos hay que darle a un luchador en cada situación concreta. El final de aquel primer asalto es un buen ejemplo. En aquella ocasión, aunque físicamente estaba bastante fresco, Cathal (nota: otro luchador de Kavanagh) todavía se estaba recuperando de un primer asalto muy duro e intentaba despejarse la cabeza, así que no tenía sentido bombardearlo con información técnica que su mente no estaba en condiciones de procesar. Le habría entrado por un oído y salido por el otro. En una situación como aquella, lo mejor es conectar con el lado emocional del luchador. Ya has pasado por esto, no hay nada que temer, ahora llevas ventaja… es estas circunstancias, esa es la clase de cosas que movilizan algo. Estas líneas de comunicación entre entrenador y luchador no se crean de la noche a la mañana. No se pueden fingir ni forzar. Si Cathal hubiera sido un luchador de otro equipo en aquella misa situación, yo no le habría podido servir de nada. Se tarda mucho tiempo en desarrollar el nivel de confianza y comprensión necesario para poder hacer algo útil entre asalto y asalto.” (pág. 153)

5/ Sobre el papel de la confianza…

 

“Cuando se anunció la pelea con Aldo (nota: vigente campeón de la UFC en ese momento), escribí en mi columna de The42.ie que creía que Conor ganaría antes de terminar el tercero de los cinco asaltos previstos. Era una predicción modesta: podía imaginarme perfectamente a Conor liquidando aquello en el primer asalto. Le consideraba capaz de hacer un KO muy pronto, y entonces la lucha libre no iba a tener tiempo de entrar en la ecuación. Mi fe en la capacidad de Conor me daba la paz mental para pensar que podíamos salir adelante a pesar de la presión.

La situación me recordaba una cosa que le dijo el ex campeón mundial de boxeo Steve Collins a uno de mis chicos cuando visitó el gimnasio: ‘Prefiero estar al 75% físicamente y al 100% mentalmente que estar al 100% físicamente y al 75 mentalmente’.

Y, desde luego, aquello se podía aplicar a Conor, porque no cabía duda de que su preparación psicológica era impecable. No había en su mente ninguna duda sobre seguir adelante, así que lo mejor que yo podía hacer como entrenador era apoyarlo plenamente. Pero mentiría si dijera que no estaba preocupado. Mientras nos preparábamos para iniciar la preparación, yo no tenía ni idea de cómo se desarrollarían las cosas.” (pág. 204)

(Nota: Conor ganó por KO en 13 segundos en el combate por el título de la UFC)

6/ Sobre la importancia del entrenamiento invisible y la preparación… 

“Conor se había recuperado sin problemas de la reducción de peso y había dormido bien. Eso es música para mis oídos. En esos momentos siento que mi trabajo está ya casi hecho. Es hora de pelear. Hay personas que le dan demasiada importancia a lo que ocurre en el rincón durante una pelea, pero la verdad es que no importa mucho. A veces he recibido muchos elogios por mi contribución durante los combates, pero en mi opinión eso no va a cambiar el resultado. Tal vez puedas aportar un poco de orientación, y para el luchador es reconfortante saber que su entrenador, alguien a quien conoce y en qué confía, está allí para ayudarle. Pero no hay mucho más.” (pág. 218-219).

7/ Sobre la importancia de no alterar las rutinas de preparación…

“Supuestamente, no tener que reducir peso para la pelea contra Díaz fue una ventaja (Nota: Conor pasó de peso pluma a welter para pelear con Díaz), pero visto en retrospectiva fue sin duda un inconveniente. Reducir peso no es nada divertido, pero sirve como recordatorio de que te estás preparando para un combate. Te centra la mente y es una parte muy importante de lo que hemos estado haciendo. Sin ese ritual, las cosas se pusieron raras. Nos dejó en un estado mental que no era el acostumbrado. De pronto, la rutina que habíamos establecido se había suprimido. La necesidad de reducir peso pone al luchador en su sitio y le hace saber que hay una pelea a la vista. (…) En cambio, cuando has disfrutado de una buena comida, lo único que quieres es relajarte delante de la tele. El fuego que había en tu estómago ha sido sustituido por comida. Estar lleno no ayuda a mantener una mentalidad competitiva.

Para su próxima pelea, aunque sea en los pesos welter, Conor seguirá una dieta estricta. Ya tenemos  asumido que es un elemento importante de su preparación, así que pueden estar seguros de que el día del pesaje llegará con 75 kilos. ¡Nada de pastel de queso esta vez! Mantendrá una dieta pensada expresamente para pelear.” (pág. 258).

(Nota: el combate contra Díaz saltándose dos categorías de peso era un reto impensable, Conor perdió a los puntos, peró aprendieron algo muy valioso. VENCER O APRENDER).

 

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…

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Si vols canviar l’actitud, canvia els hàbits!

diciembre 22, 2017

Molt sovint els entrenadors es queixen de l’actitud dels seus esportistes. I a vegades la solució que intenten és buscar convèncer els esportistes de la importància de tal o qual cosa, és a dir, dels valors que es consideren importants (responsabilitat, autonomia, esforç, fair play, etc.).  Aquesta és una via llarga i molt poques vegades exitosa.

La via més efectiva per a què els esportistes compleixin amb els valors desitjats, és que l’actitud cap a aquests valors sigui favorable. I per aconseguir això, la via més operativa és a partir d’establir normes que generin hàbits de treball en línia amb l’actitud demanada, que sovint es correspon amb els valors que l’entrenador, l’equip o el club volen promoure.

Si gràcies a una norma ben dissenyada (i ben aplicada) aconseguim que els esportistes segueixin hàbits conductuals adequats (arribar d’hora a l’entrenament, estirar després, hidratar-se convenientment…), i aquests hàbits es consoliden, això pot ajudar a construir en els esportistes una actitud (com es prenen les coses) que s’ajusta amb la que pretenen els entrenadors (per exemple, responsabilitat).

En aquest enllaç trobareu l’article dedicat a aquest tema, publicat a la Revista Minut ACEB, de l’Associació Catalana d’Entrenadors de Basquetbol.

per Joan Vives Ribó
Psicòleg de l’esport
Autor del llibre “Entrenando al entrenador…


Cómo orientar la motivación

abril 17, 2016

En el apartado “Publicaciones” encontraréis un nuevo artículo publicado en la Revista MINUT ACEB (Asociación Catalana de Entrenadores de Baloncesto), en el que explico cómo orientar la motivación. Os adjunto el enlace directo:

https://joanvives.files.wordpress.com/2009/03/com-orientar-la-motivacic3b32.pdf

Como resumen del artículo, en primer lugar, cabe diferenciar entre “estimular” y motivar propiamente. Hay entrenadores que buscan motivar a sus jugadores a partir de la estimulación. Quizás consiguen jugadores que reaccionen… pero ¿es eso lo que entendemos por motivar?

La clave para motivar (y bien) es marcar objetivos de proceso, planteando al deportista hacia dónde dirigir el esfuerzo y la concentración, en busca de conseguir hacer las cosas de una determinada manera.

Motivar hacia el proceso en lugar de hacia a los resultados es la mejor forma de orientar la motivación de los deportistas. La motivación por SER MEJOR cada día conecta la CONFIANZA con los recursos adquiridos a través del entrenamiento. Este tipo de confianza es la mejor, ya que pase lo que pase en la competición, se falle o se pierda ese día, la confianza en los recursos trabajados (técnicos, tácticos, etc.) no desaparece.

Perspectiva de meta

En cambio, cuando la confianza está basada en los resultados, sólo cuando los resultados son buenos ese tipo de confianza sube, pero… ¿qué pasa cuándo los resultados son malos? ¿A dónde va a parar esa confianza?

Por esta razón principal, motivar hacia SER MEJOR cada día no solo ayuda a sacar más provecho de los entrenamientos, sino que también ayuda a afrontar la competición con una mejor estabilidad emocional, permitendo a los deportistas demostrar el potencial real que tienen. Y esto pasa porque su motivación y sus expectativas están enfocadas hacia lo que ellos pueden hacer (lo que saben hacer y en lo que confían), y no en lo que puede pasar en relación a los resultados.

Otro beneficio de orientar la motivación hacia CÓMO HACERLO, es que sirve igual para entrenamientos que para los partidos. Una de las trampas mentales en competición es buscar hacer cosas diferentes a lo que se ha trabajado en entrenamientos.

La clave reside en mantener al deportista en modo RETO, querer hacerlo mejor en cada ocasión, pase lo que pase, sea cual sea el marcador o el resultado. Esto asegura mucha más estabilidad en el rendimiento y evita entrar en el modo AMENAZA, que aparece cuando la motivación está basada en expectativas de resultado, que evidentemente, pueden no cumplirse.

 

Autor: Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."