Entrenar como competir para competir como entrenar

abril 29, 2018

Reflexiones acerca de algunos resultados de este fin de semana: 27-29/4/2018

Liga LEB (baloncesto)

El 27-4-2018 se celebraba la última jornada de la liga regular de la Liga LEB. Los cinco equipos peor clasificados, que se jugaban el descenso, ganaron sus partidos contra equipos ya clasificados para playoff. A pesar de que los equipos de playoff para el título han demostrado ser superiores a lo largo de la liga, en esa jornada en concreto, la necesidad de los equipos de debajo se impuso al talento de los de arriba.  A pesar que algunos de los equipos de arriba se jugaban el factor pista en playoff, es probable que al jugar contra equipos “peores” no jugaran igual como lo harían con otros equipos más potentes, y lo pagaron.

Torneo Conde de Godó – Open Banc Sabadell (tenis)

Rafa Nadal ganó por undécima vez este torneo. Enfrente tenía a un chico griego de 19 años, Stefanos Tsitsipas, revelación del torneo, que había eliminado cuatro cabezas de serie, ganando todos los sets. Rafa lo fulminó por 6-2 6-1. ¿Por qué? Porque Rafa juega siempre igual, tenga quien tenga delante, sea cual sea el partido, sea cual sea el entrenamiento (incluido en entrenamientos de pretemporada ante sparrings juniors). Rafa seguro que estaba preparado para poder sufrir, o incluso para poder perder. Tsitsipas no estaba preparado para ser aturdido con tanta contundencia, y cuando ha visto la evidencia, ha “petado”. El día de la final, ha hecho su peor partido.

Campeonato de Europa (badminton)

Carolina Marín ganó su cuarto título europeo, la primera mujer en conseguirlo de la historia. Lo hizo, además, sin perder un juego. Y en casa (Huelva). Lo de ganar en casa no es tan fácil, y hacerlo de esta forma aún menos, porque ganar se puede convertir en una obligación, la obligación en presión, la presión en miedo a fallar, el miedo en agarrotamiento ante cualquier adversidad, lo que da pié a más errores, más miedo, estrés, mal rendimiento… y derrota. Pero nada de eso le pasó a Carolina Marín, porque jugó como siempre, y la mejor forma de verlo es observando qué hace entre punto y punto: siempre lo mismo, sin alteraciones por fallar o por un buen punto de las rivales, sin emocionarse demasiado tampoco ante un buen punto suyo, siempre tranquila pero con la tensión justa, atenta a las indicaciones del staff, a las que parece atender con una consciencia inusual.

Foto: José Manuel Vidal (EFE)

Rafa Nadal y Carolina Marín son dos buenísimos ejemplos que demuestran que al entrenar como se compite, después, al competir como entrenar, ofrecen de forma consistente su mejor versión, consiguiendo la máxima estabilidad en el rendimiento. Los resultados son la consecuencia.

En estos dos ejemplos, la actitud es el elemento clave. Pero hay más elementos que permiten conseguir y mantener la máxima estabilidad emocional durante la competición. Pueden consultarlos en mi reciente artículo publicado en la Revista Minut ACEB (Associació Catalana d’Entrenadors de Basquetbol), siguiendo este enlace.

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…

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¿Héroes o entrenados? El caso de Tammy Jo Schults y el efecto túnel

abril 21, 2018

Hace unas semanas, a raíz de la noticia sobre la muerte de un afroamericano en EEUU a manos de la policía (ver noticia),  hablaba con un agente sobre el “efecto túnel” que dicen padecer al encontrarse en una situación de estrés intenso. El efecto túnel es  el efecto producido por una activación fisiológica intensa, fruto de la percepción de amenaza (en este caso, temer por la propia vida), ligada a un estrechamiento del foco de atención, que hace que la persona amenazada sólo pueda ser capaz de atender de forma muy intensa al estímulo o señal que propicia esta amenaza, impidiendo poder identificar otra información en el entorno que quizás en esos instantes podría ser de utilidad para tomar mejores decisiones. En el caso que comento, los agentes, excesivamente activados y demasiado pendientes de que el sospechoso no bajase las manos por miedo a que no les disparase, no se percataron que lo que esa persona sostenía era un móvil.

El 18 de abril de 2018 se supo la noticia que Tammy Jo Schults, ex piloto de la Marina de EEUU, actualmente trabajando para la aviación comercial, logró aterrizar después que uno de los motores estallara en pleno vuelo, causando la rotura de una de las ventanas, despresurizando la cabina y  succionando a una pasajera, que, aunque otros pasajeros consiguieron sujetarla, falleció después a causa de las heridas en la cabeza.

La prensa aplaudió la maniobra y sobre todo los “nervios de acero” de la piloto, que de forma unánime fue tratada de heroína. Ver noticia y vídeo en este link.

Tammy Jo Schults, y detalle del motor que estalló. Fuente: http://www.laprensa.hn/mundo/1170099-410/southwest-piloto-heroe-aterrizo-avion-filadelfia-tammy_jo

Es cierto que al escuchar el audio, entre profanos sorprende la calma con la que la piloto transmite los mensajes de socorro, informa de la situación, pide que se preparen los mecanismos para atender la emergencia en el aeropuerto, sigue las instrucciones y da la información requerida desde torre de control.

Pero esta calma no es por casualidad, sino por preparación. Schults perteneció a la fuerza aérea de EEUU durante 10 años y fue una de las primeras en volar un avión F-18 Hornet. Al no poder entrar en combate, dejó el ejército y se pasó a la aviación comercial. Aparte de esta experiencia, en la preparación de los pilotos es habitual practicar el manejo de situaciones como ésta con el simulador. Es un ejemplo de como el “efecto túnel” puede entrenarse, precisamente para que no se dé (o al menos no de forma tan intensa) en situaciones amenazantes o estresantes.

La preparación de la piloto (que no heroicidad) hace pensar en la preparación de sus compatriotas policías, a los que me refería al inicio del artículo. ¿Es su preparación equivalente en este sentido? Seguramente no. No dudo que hagan prácticas de tiro (y más en EEUU) y entrenen su eficacia, pero lo que sería necesario es simular situaciones de gran riesgo o amenaza, y practicar la auto-gestión de la activación (para ajustarla a niveles adecuados a la situación) y la concentración (para saber identificar en consecuencia los estímulos útiles a tener en cuenta para la tarea). Como se ha constatado en el caso de Tammy Jo, es una buena inversión para salvar vidas.

La falta de recursos para introducir este tipo de entrenamientos con simulador en ciertos ámbitos (policías, médicos, conductores de ambulancias, bomberos, etc.) no es excusa para no trabajar estos aspectos emocionales tan importantes. Por ejemplo, en el ámbito deportivo, los psicólogos del deporte son los encargados de entrenar la gestión de la activación y la concentración para que los deportistas puedan manejar lo mejor posible el estrés competitivo. Estos mismos profesionales, como expertos en rendimiento humano, podrían ayudar en otros ámbitos. Aunque las situaciones sean distintas, los mecanismos psicológicos que permiten una conducta mejor adaptada, y por lo tanto, más eficaz, son los mismos. Yo mismo he llegado a entrenar a operarios en la empresa siderúrgica para saber gestionar situaciones de emergencia. En este artículo, explico el trabajo realizado fruto de las medidas que se tomaron después de un accidente mortal, cuando una barra de acero candente no entró por uno de los moldes en cadena, y al no parar la maquinaria a tiempo, ésta empezó a retorcerse, saliendo despedida sin control. Por suerte (bueno, por una buena decisión de los directivos), esa empresa ya no depende de los héroes para evitar accidentes; ahora cuenta con operarios bien entrenados.

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…


Demostrar en competició el que sabem fer en entrenaments…

diciembre 22, 2017

La psicologia de l’esport ajuda a optimitzar els aprenentatges en els entrenaments (ajudant a què s’aprofitin per ser millor cada dia), però també a estabilitzar el rendiment, és a dir, a fer que l’esportista o l’equip pugui demostrar en competició el nivell assolit en els entrenaments.

Que es rendeixi millor en els entrenaments que en competició és una cosa que passa sovint, i és un dels motius més habituals quan hi ha demanda d’ajuda psicològica. Per exemple, és una de les coses que Sito Alonso, entrenador del FCBarcelona de basquetbol, comentava que els passava, després de la novena derrota en 13 partits a Eurolliga 2017-18 contra Unicaja de Málaga (veure notícia aquí).

Hi ha molts aspectes psicològics que expliquen per què passa això, i en concret, perquè un equip suposadament “inferior” pot un dia concret superar un rival declaradament superior en planter, qualitat o pressupost.

Apart d’entrenar per ser millors, els equips o els esportistes han de tenir cura de saber demostrar en competició el nivell que tenen. Els aspectes psicològics que es poden tenir en compte per aconseguir  estabilitat en el rendiment són:

  • Entrenament invisible: hàbits de conducta que minimitzen les opcions d’accident, lesions o alteració emocional.
  • Pla de competició: rutines dissenyades, entrenades i comprovades que ens posen amb l’activació i la concentració adequades en el moment de competir.
  • Plantejament de partit: ajustament d’expectatives centrades en les possibilitats (opcions de competir) i no en les probabilitats (ranking, classificació, potencial, resultats anteriors, etc.).
  • Habilitats comunicatives de l’entrenador, que ajudin l’esportista a afrontar el millor possible la competició, i en particular, a mantenir-se centrat en el present, enfocat a la tasca.
  • Habilitats psicològiques dels esportistes, per controlar els nivells d’activació amb què es competeix, ajustar la concentració (enfocant-la a la tasca), evitar pensaments inútils o controlar les emocions.

Si voleu completar la informació sobre aquest tema, podeu consultar l’article “Com aconseguir estabilitat en el rendiment“, publicat a la Revista Minut ACEB (Associació Catalana Entrenadors de Basquetbol).

 

per Joan Vives Ribó
Psicòleg de l’esport
Autor del llibre “Entrenando al entrenador…


25 años de Barcelona’92: “Los chicos de oro” (fútbol)

junio 14, 2017

Se cumplen 25 años de las Olimpiadas en Barcelona’92. Una buena oportunidad para recordar lo que representaros esos Juegos, los éxitos de la delegación española, entre ellas las de la selección de fútbol que ganó el oro.

El documental Los chicos del oro (Movistar Plus) repasa la trayectoria de la selección, la preparación en las concentraciones, la competición, las vivencias de los jugadores, los momentos clave… pero sobre todo quiero destacar este documento como constatación de la  importancia de la “revolucionaria” inclusión de los psicólogos Jesús García Barrero y Rosana Llames para trabajar con el equipo.

Independientemente de los efectos directos de las intervenciones realizadas por los psicólogos, el hecho mismo de hacer algo “especial” durante la preparación, seguro que ayudó al colectivo a concienciarse de la excepcionalidad que representaba la participación en unos Juegos Olímpicos. Esto, que para otros deportes está totalmente asumido (algunos se planifican por ciclos olímpicos), seguramente ayudó a que los jugadores de la selección (la mayoría ya en el escenario o a las puertas de la profesionalidad) encontrasen un sentido especial a lo que estaban haciendo, más allá de la recompensa en forma de dinero.

Por lo que se intuye en el documental, contar con psicólogos en el equipo pudo permitir que ciertos jugadores pudieran contar con alguien a quien confiar sus cosas, sin miedo a malas interpretaciones ni a consecuencias por parte de los técnicos.

Aunque en el documento se desvelan los recelos y las dificultades iniciales para entender los procedimientos planteados especialmente por Jesús, todos los implicados concluyen que la figura del psicólogo fue fundamental para el éxito de la selección.

Parte del éxito, seguramente vino por otros factores, que también se visualizan o se intuyen en el documental, factores en los que habitualmente la figura del psicólogo interviene, de forma directa o indirecta, y que se detallan a continuación:

  • La cohesión gracias al ambiente entre los componentes y gracias a la asunción colectiva de roles distintos en función de las posibilidades de aportación de cada uno.
  • La importancia de los líderes “informales” del equipo y en especial la del capitán, Roberto Solozábal, que ejerció formidablemente su rol como representante y negociador ante los directivos.
  • La tolerancia o la empatía, que se le intuye por las declaraciones en el documental, del seleccionador, Vicente Miera, ante situaciones propias de jóvenes de 21 años con proyección profesional, seguramente desaconsejables desde la perspectiva del rendimiento, pero que generaron unos efectos secundarios muy beneficiosos en el grupo.
  • La tranquilidad del seleccionador, que seguramente ayudó a poder afrontar situaciones de presión con la calma necesaria para mostrar a los jugadores que el camino seguía siendo estar centrados en el juego, y no en lo que significaba ganar o perder.
  • El diseño de las concentraciones previas y ya en el campeonato, buscando contener la lógica e inevitable dispersión siempre presente en el entorno social de los Juegos.
  • La combinación adecuada entre concentración y distensión. Si se dan las condiciones propicias, programar actividades de distensión evita el agobio de tantos días en régimen de concentración, y favorece estados de ánimo positivos.
  • La presencia de la selección en la ceremonia de apertura, no prevista inicialmente, podría haber sido un motivo de dispersión, pero probablemente ayudó a “injertar” en los jugadores el sentido o la importancia que tienen los Juegos en la sociedad, contribuyendo positivamente a la motivación para hacerlo lo mejor posible.
  • La gestión de las expectativas, buscando evitar triunfalismos gracias a respetar al rival, estudiando sus puntos fuertes y preparando la forma de afrontarlos.
  • La unidad entre equipo y público. Hoy en día, ver el Camp Nou repleto de banderas españolas, como ocurrió entonces, es impensable. Pero seguro que algo se hizo para hacerlo posible. Por ejemplo, en la inauguración de los Juegos, sus majestades los Reyes de España fueron recibidos con el himno catalán, “els Segadors”. Estas medidas protocolarias fomentaron el respeto mutuo y permitieron el encaje de sentimientos compartidos, facilitando la identificación con la selección por parte del público, mayoritariamente catalán.

De las 22 medallas logradas por la delegación española en los JJOO de Barcelona’92, en 17 de ellas estuvo presente la figura del psicólogo del deporte. Esperemos que este 25 aniversario sirva para recordar también este hecho y así reivindicar el papel de esta disciplina para ayudar a conseguir el máximo rendimiento deportivo combinado con el mejor bienestar personal posible.

 

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…


La trampa de Garbiñe Muguruza

marzo 15, 2016

La tenista de Caracas afincada en Cataluña (Tenis Barcino), Garbiñe Muguruza, firmó un 2015 de vértigo, acabando el año en tercera posición en el ranking WTA (ver resultados aquí)

Esta progresión comportó popularidad, múltiples apariciones en medios de comunicación, y claro, catapultarse en las expectativas, gracias a los mass media, que ya presentaban a Garbiñe como potencial futura número 1. (“Me veo como número 1”, ver noticia aquí).

Pero todo parece haberse torcido en el 2016. En Doha, Garbiñe explotó al perder en cuartos contra Petkovic. Se bloqueó, hasta el punto que (inusualmente) su entrenador intentó calmarla y reorientarla para intentar acabar lo mejor posible el partido. Fue en vano.

Yo no me quiero morir por una bola. Yo no.  Esto es lo que le dijo a su técnico, Sam Sumyk. Estaba claro que mentalmente no estaba preparada para luchar, y no lo estaba porque estaba convencida que no había nada que hacer. (ver reacción aquí).

Muguruza y Sumik

Más adelante, en Indian Wells, tras caer ante McHale, Garbiñe explotó de nuevo: “¿Cómo voy a calmarme? No quiero jugar más” (Ver noticia aquí).

Garbiñe parece haber caído en la trampa… La misma trampa que la llevó a manifestarse como futura número 1, ahora la lleva a verse incapaz de seguir esforzándose o a seguir compitiendo ante las dificultades de conseguir un resultado.

¿Cual es esa trampa?

Las expectativas basadas en los resultados (amplificadas por el entorno y los medios de comunicación), pueden acabar convirtiéndose en obligación de ganar. Esta presión puede activar un sentimiento de amenaza en caso de no llegar al nivel de exigencia esperado. Las expresiones más habituales de este sentimiento de amenaza son el miedo a perder y en consecuencia, el estrés, y de forma aguda el bloqueo (los dos ejemplos de Garbiñe lo son).

Pensar en tener que ganar lleva a la jugadora a no soportar el poder perder.

Y esa es la trampa. Garbiñe estaba preparada para ganar y triunfar, pero parece no estar preparada para poder perder. Se dejó llevar por las expectativas centradas en lo probable de los resultados, y no parece ahora saber adaptarse a las posibilidades reales de perder, que pueden darse en cada partido.

Y es que por muchas probabilidades que un favorito tenga de ganar, siempre existe la posibilidad que ese día pueda perder. Y si el tenista no está preparado mentalmente para asumir esas complicaciones que ese día PUEDEN PASAR, si esas complicaciones se acaban dando (un parcial 3-0, recibir varios “aces”, encadenar dos errores no forzados, etc.) y el tenista se altera por ellas, pierde la concentración, ve amenazadas sus expectativas de victoria, aparece el estrés, aumentan las opciones de errores por precipitación… y se entra en un círculo vicioso que lleva a rendir mal, y por lo tanto, a aumentar las posibilidades de derrota.

¿Cuál es el antídoto a esta trampa mental? Aunque no es nada fácil, es un proceso que lleva tiempo, y cada persona es un mundo, si se siguen estos pasos, tenistas y deportistas como Garbiñe aprenderían a ESTAR PREPARADOS PARA PODER PERDER:

  1. Pensar en las POSIBILIDADES y no en las PROBABILIDADES
  2. Ajustar EXPECTATIVAS a las posibilidades
  3. Cambiar la OBLIGACIÓN por DESEO
  4. Convertir el deseo en OBJETIVOS
  5. Generar CONSCIENCIA sobre el trabajo / logro de los objetivos
  6. Aprender a identificar ESTADOS DE DESAJUSTE
  7. Utilizar los recursos trabajados de forma consciente como arma para el REAJUSTE cuando aparecen las “turbulencias mentales”

Estar preparados para poder perder minimiza los efectos nocivos de las expectativas basadas en las probabilidades de victoria. Y esto es algo que se trabaja desde la psicología del deporte.

Detrás de esta trampa hay un montón de procesos psicológicos que explican cómo un deportista orienta su motivación, cómo se concentra, cómo se generan expectativas, cómo esas expectativas se convierten en creencias, cómo esas  creencias afectan a la confianza de una forma tramposa, como esa trampa activa el miedo, cómo el miedo se convierte en estrés, cómo el estrés afecta a la concentración, etc.

Aparte de identificar las causas y los procedimientos mentales que activan las trampas mentales, el psicólogo es la figura más habilitada para entrenar al deportista en las técnicas necesarias para gestionar esta trampa. Técnicas que van a servir para cambiar las expectativas, identificar pensamientos disfuncionales y cambiarlos, identificar estados de desajuste, saber ajustar la tensión y la concentración en momentos complicados, etc.

Lo misterioso del caso de Garbiñe Muguruza y de otros muchos deportistas (y equipos) que han caído en esta trampa, es que habiendo tanto en juego no aprovechen los recursos que la psicología pone a su alcance para tratarlo.

Autor: Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."

La gestión del entorno

diciembre 12, 2015

Una de las tareas en la que los psicólogos del deporte podemos ayudar más a deportistas o a entrenadores es en la gestión del entorno, es decir, cómo manejar situaciones derivadas del entorno (mediático, social, laboral, académico, familiar…) que rodean a los deportistas o al equipo.

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Algunos ejemplos de situaciones donde el papel del entorno es crucial:

Situación 1: Un equipo ficha a un jugador joven, extranjero. Es la primera vez que este jugador sale de su país, y prácticamente de su casa. No conoce el idioma del país de donde es el club, y tampoco habla bien el inglés. El club no tiene recursos como para hacer venir la familia con él. Tampoco la pareja.

Situación 2: Un club de baloncesto “importante” ficha un niño que despunta en su equipo de la escuela. Este niño pasará de tener el rol más importante a ser el jugador número 11 o 12 del nuevo equipo. Vive lejos, y necesitará que los padres o alguien lo acompañe cada día.

Situación 3: Un club de baloncesto sigue la política de hacer equipos cortos (pocas fichas) para potenciar la rotación de jugadores hacia los equipos superiores. Uno de los equipos (senior B) cuenta con 8 jugadores que comienzan estudios de grado. Algunos de ellos tienen que doblar actividad con el senior A, teniendo en cuenta que los entrenamientos terminan muy tarde por la noche.

¿Cómo gestionar estas situaciones?

En el apartado “Publicaciones” encontraréis un nuevo artículo dedicado a este tema, publicado en la revista Minut ACEB (Asociación Catalana de Entrenadores de Baloncesto), donde explico cómo abordar situaciones como estas y de otra índole.

Podéis acceder directamente al artículo clicando aquí.

 

Autor: Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."

¿Por qué Rafa Nadal no necesita psicólogo?

marzo 11, 2015

En unas declaraciones recientes, recogidas en Planeta Tenis, Rafa Nadal comentaba que “no se deberían utilizar psicólogos para el tenis, sino para otros temas más importantes en la vida misma“. Como psicólogo del deporte, confirmo que, efectivamente, a Rafa Nadal no le hace falta trabajar con psicólogo. Y en este artículo, pretendo explicar el porqué.

1. Combinación de personalidad + trabajo orientado por el entrenador = perfil óptimo

El entrenador y tío de Rafa, Toni Nadal, ha trabajado desde siempre en busca de orientar psicológicamente la actitud y la motivación de Rafa para conseguir un perfil motivacional óptimo para el tenis (y para casi todo lo relacionado con el rendimiento). Este perfil, lo podríamos resumir de esta forma:

  • Perspectiva de meta (forma de motivarse) orientada 100% al proceso, a ser mejor cada día, a cómo jugar, en lugar de los resultados. En este video, podéis escuchar unas declaraciones que lo ejemplifican.
  • Locus de control interno. Aunque está rodeado de un gran equipo de profesionales, Rafa sabe que la responsabilidad de su evolución como deportista es exclusivamente suya. Él se encarga de aprovecharse de todos ellos, o de exprimirles para que le expriman a él.
  • Estilo atribucional interno. Nunca utiliza excusas para una derrota. Siempre valora los resultados buscando conclusiones que le permitan seguir creciendo.
  • Independencia de campo. Aunque las condiciones sean muy desfavorables, Rafa tiende a seguir rindiendo al máximo, sin lamentarse.
  • Autoconfianza y autoeficacia “sanas”. Rafa se siente preparado para poder competir al máximo nivel, gracias a la confianza que tiene en sus propios recursos, y no por estar esperanzado por conseguir un resultado concreto.

2. Optimización de los entrenamientos

Relacionado con lo anterior, Rafa se caracteriza por aprovechar al 100% los entrenamientos. Él mismo dice que quizás no es el que más entrena en el circuito, pero sí el que más concentrado lo hace. Y esto lo puedo corroborar personalmente. Algunos de los tenistas con los que he trabajado, eran invitados por él para entrenarse en su club de Manacor. Al volver, me comentaban que Rafa mantenía durante todo el entrenamiento una gran concentración y la máxima intensidad, buscando hacerlo lo mejor posible, golpe a golpe (¡incluso cuando los “sparrings” eran juniors!).

3. Hábitos, entorno y estilo de vida

Aunque él reconoce que su dieta no es “modélica”, su estilo de vida es y se enfoca mayoritariamente hacia el alto rendimiento. A lo que los psicólogos llamamos el “entrenamiento invisible”, él le da una importancia máxima (descanso, cuidado personal…). Y la forma de organizar su vida, su familia, su pareja, sus hábitos personales, etc., le permite afrontar sus compromisos con la máxima estabilidad emocional.

4. Estabilidad emocional en competición

Aparte de lo comentado en el punto anterior, a tan alto nivel, la diferencia entre ganar o perder depende de lo que hagas antes y durante el partido, de forma que te permita demostrar el nivel real que tienes, sin que alteraciones, frustraciones, despistes, relajaciones, etc., afecten al rendimiento.

¿Cómo consigue Rafa esto? En general, gracias a sus rutinas antes, durante y después de la competición. De una forma más concreta, podemos destacar esto:

  • Ajuste óptimo de tensión y concentración, gracias a la gestión de los momentos previos al partido, el calentamiento, los momentos de espera, y los preparativos justo antes del partido.
  • Rutinas fijas, trabajadas y útiles, que él sigue a rajatable para la preparación del servicio o del resto, entre puntos y en los descansos.

(Un aparte. Se ha hablado mucho de las “manías” de Rafa Nadal. En este mismo blog podéis consultar un post acerca de esto. Sean manías o rutinas, que no supersticiones, la clave es que le sean útiles. Y para él lo son, porque lo mantienen ocupado en algo útil en lugar de estar preocupado, y porque siempre hay una razón detrás. Por ejemplo, ¿por qué Nadal no para de mover sus piernas en los descansos? Para mantener la tensión justa, con la que él le gusta jugar, y que es elevada.).

  • Control del “péndulo de las emociones”. Rafa escoge los momentos de euforia para cuando lo necesita realmente, y no sólo para animarse, sino para influir en la confianza del rival. O sea, que no se “descontrola” gratuitamente. Y por otro lado, se controla muy bien en los momentos de frustración, después de error no forzado o de perder un punto crucial. Gracias a esto, su tensión se mantiene en unos niveles ajustados, que le permiten estar lo mejor concentrado posible, sólo centrado en cómo jugar, bola a bola. Y gracias a esto, no da señales de debilidad, lo que le convierte en un rival temible para los partidos donde el cansancio suele pasar factura.
  • Concentración “operativa”, centrada sólo en cómo jugar, para lo que a veces recurre a la técnica de las palabras clave, como recordatorios para re-enfocarse entre puntos o durante los descansos, como podéis ver en este artículo del diario Marca.

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Foto: Christopher Johnson (globalite)

Seguro que hay muchos más aspectos que explican por qué Rafa Nadal es tan buen tenista. Pero he escogido éstos porque son los factores donde los psicólogos del deporte podemos ayudar más. Quizás Rafa no lo necesite, porque entre él y su tío y entrenador han construido una “máquina perfecta”, o casi.

Pero si tú eres jugador, y te das cuenta de que estás lejos de conseguir gestionar estos aspectos tal como se describen aquí,  quizás a tí sí te sirva trabajar con un psicólogo para conseguir paracerte a Rafa Nadal en estos aspectos, y así, conseguir la mejor versión de ti mismo.

O si eres entrenador y te das cuenta que estabas descuidando algunos de estos factores, también puede serte de ayuda trabajar con un psicólogo para que te asesore en la forma de orientar psicológicamente a tu jugador.

Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor de "Entrenando al entrenador...