Blog profesional de Joan Vives Ribó

octubre 15, 2012
 
 
En este weblog encontraréis información acerca de Joan Vives Ribó, psicólogo colegiado nº 9468, los servicios que ofrece a través de su despacho profesional (SAP – Servei d’Assistència Psicològica), artículos y publicaciones, entrevistas, agenda de actividades programadas donde interviene o colabora, y toda la información necesaria para contacto y contratación.
 
En este apartado se irán publicando posts relacionados con las áreas de intervención en las que más trabaja Joan Vives Ribó:
  • La psicología del deporte y del rendimiento*
  • La psicología clínica y de la salud

* ¿QUÉ ES LA PSICOLOGÍA DEL RENDIMIENTO?

Al ser la psicología del rendimiento una rama poco conocida de la psicología, explicamos aquí brevemente en qué consiste.

La psicología no es solamente una disciplina al servicio de la clínica, cuando uno se encuentra enfermo. Los procesos psicológicos están presentes en cualquier actividad y situación, des de la más cotidiana a la más extraordinaria, en cualquier ámbito de la vida.

Las personas tenemos recursos diferentes y formas de afrontar las situaciones que pueden ser más o menos adecuadas ante las exigencias de la situación. Con frecuencia los recursos propios no son suficientes, o bien el problema o el objetivo a lograr es demasiado complejo.

La psicología del rendimiento aborda estas situaciones desde dos vertientes:

Optimización de los recursos

Cuando una persona debe afrontar cualquier situación lo debe hacer con sus recursos. Para ello es necesario que sus recursos sean los adecuados y estén bien adquiridos. Con este propósito se interviene y se asiste a la persona, para que entrene los recursos convenientes de la forma más óptima.

Estabilización del rendimiento

El rendimiento de las personas ante un reto concreto (actuación profesional, examen, competición, etc.) puede estar sometido a variaciones provocadas por imprevistos, presiones, nervios, etc. Estas circunstancias impiden que la persona desarrolle o demuestre todo su potencial. Aquí es cuando se interviene i se asiste a la persona, entrenándola para poder rendir de forma estable incluso ante situaciones inesperadas o complejas.

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Para más información sobre los servicios que Servei d’Assistència Psicològica – Joan Vives Ribó ofrece, consultar el apartado “Servicios“.

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Extractos de “Vencer o aprender” (John Kavanagh, entrenador de Conor Mc Gregor)

febrero 5, 2018

Recientemente he tenido el placer de leer el libro del John Kavanagh, “VENCER O APRENDER”. Kavanagh es el entrenador de Conor Mc Gregor, figura indiscutible de las MMA (Artes Marciales Mixtas). Fue al empezar a trabajar con un luchador de MMA que me interesó el libro. Antes había trabajado en karate y boxeo, durante muchos años. Pero cuando empiezo a trabajar en un nuevo deporte busco implicarme en él y conocerlo lo mejor y más rápido posible. Y este libro te traslada magníficamente al ambiente y a las particularidades de esta disciplina.

Quiero compartir algunos extractos que me han gustado especialmente:

1/ Sobre el afrontamiento de la competición…

“Lo que es indiscutible es que dirigir a luchadores en veladas pequeñas durante tantos años me permitió cogerle el tranquillo a la rutina para cuando estuviéramos listos para la UFC (Ultimate Fighting Championship). Cuando se cierra la puerta de la jaula, la situación es siempre la misma: mi luchador contra otro luchador. Todo lo demás -el local, el público, el ambiente, las consecuencias del resultado- es irrelevante. En SBG Ireland (Straight Blast Gym) hablamos con frecuencia de esto. ¿Qué importa que la jaula esté en el gimnasio, un día cualquiera, o en un estadio en Boston o Las Vegas un sábado por la noche? Eso puede tener un efecto emocional o psicológico, pero solo si tú lo permites. Si te lo propones, es como si la pelea tuviera lugar en el mismo ambiente en el que has estado entrenando las seis u ocho semanas previas. Entiendo muy bien que mucha gente lea esto y piense que no es tan sencillo, y probablemente no lo es para el 99 por ciento de la gente. Pero los luchadores que más triunfan son los que aprenden a afrontar una pelea de la misma manera que la sesión de entrenamiento del martes por la tarde.” (pág. 115)

2/ Sobre cómo afrontar las lesiones y aprovecharlas para aprender a entrenar mejor…

“Nunca tuve ninguna duda sobre la capacidad de Conor para superar el proceso de rehabilitación desde el punto de vista físico, pero la clave del éxito era el aspecto psicológico. Conor mantenía la mente activa. No se quedaba sentado compadeciéndose de sí mismo, comiendo helado y viendo la tele. Aprovechó la oportunidad para aprender. Aunque no podía entrenar, yo le enviaba preguntas en mensaje de texto: cómo respondería si se veía atrapado en ciertas posiciones durante un combate. Aquello mantenía su mente centrada y activa. Heather Milligan le enseñó mucho sobre el movimiento en el cuerpo humano, y aquello tuvo una considerable influencia en su manera de abordar el entrenamiento para sacar lo mejor de sí mismo en el plano físico. También le animó a aceptar aún más el concepto de entrenamiento ligero. Heather le dijo a Conor que sus músculos estaban demasiado tensos, y él se empeñó en asegurarse de estar siempre relajado y flexible. Aprendió la importancia del masaje, y llegó a entender que levantar grandes pesos no es tan necesario para ganar fuerza. Lo que había que hacer es concentrarse en el entrenamiento ‘suave’.” (pág. 129-130).

3/ Sobre la implicación emocional y los efectos en la concentración…

“Brandao (nota: un rival de Conor) estaba recibiendo mensajes em las redes sociales pidiéndole que ‘le enseñara modales a McGregor’ y que ‘hiciera callar a ese irlandés’, y cosas por el estilo. Pero es posible que estuviera sintiendo toda esa presión, porque cuando se plantó ante Conor en los calentamientos públicos ante los fans de Dublín, se le veía muy nervioso. Tenso. Era como un perro atada con una correa, pero yo ya sabía que era más ladrador que mordedor.

-Ya está implicado emocionalmente en la pelea -me dijo Conor después-. Esto no va acabar bien para él.” (pág. 147-148)

(Nota: Conor ganó por KO técnico a los 4 minutos, en el primer asalto).

4/ Sobre la comunicación entrenador – luchador…

“Mucas veces me preguntan cómo sé qué consejos hay que darle a un luchador en cada situación concreta. El final de aquel primer asalto es un buen ejemplo. En aquella ocasión, aunque físicamente estaba bastante fresco, Cathal (nota: otro luchador de Kavanagh) todavía se estaba recuperando de un primer asalto muy duro e intentaba despejarse la cabeza, así que no tenía sentido bombardearlo con información técnica que su mente no estaba en condiciones de procesar. Le habría entrado por un oído y salido por el otro. En una situación como aquella, lo mejor es conectar con el lado emocional del luchador. Ya has pasado por esto, no hay nada que temer, ahora llevas ventaja… es estas circunstancias, esa es la clase de cosas que movilizan algo. Estas líneas de comunicación entre entrenador y luchador no se crean de la noche a la mañana. No se pueden fingir ni forzar. Si Cathal hubiera sido un luchador de otro equipo en aquella misa situación, yo no le habría podido servir de nada. Se tarda mucho tiempo en desarrollar el nivel de confianza y comprensión necesario para poder hacer algo útil entre asalto y asalto.” (pág. 153)

5/ Sobre el papel de la confianza…

 

“Cuando se anunció la pelea con Aldo (nota: vigente campeón de la UFC en ese momento), escribí en mi columna de The42.ie que creía que Conor ganaría antes de terminar el tercero de los cinco asaltos previstos. Era una predicción modesta: podía imaginarme perfectamente a Conor liquidando aquello en el primer asalto. Le consideraba capaz de hacer un KO muy pronto, y entonces la lucha libre no iba a tener tiempo de entrar en la ecuación. Mi fe en la capacidad de Conor me daba la paz mental para pensar que podíamos salir adelante a pesar de la presión.

La situación me recordaba una cosa que le dijo el ex campeón mundial de boxeo Steve Collins a uno de mis chicos cuando visitó el gimnasio: ‘Prefiero estar al 75% físicamente y al 100% mentalmente que estar al 100% físicamente y al 75 mentalmente’.

Y, desde luego, aquello se podía aplicar a Conor, porque no cabía duda de que su preparación psicológica era impecable. No había en su mente ninguna duda sobre seguir adelante, así que lo mejor que yo podía hacer como entrenador era apoyarlo plenamente. Pero mentiría si dijera que no estaba preocupado. Mientras nos preparábamos para iniciar la preparación, yo no tenía ni idea de cómo se desarrollarían las cosas.” (pág. 204)

(Nota: Conor ganó por KO en 13 segundos en el combate por el título de la UFC)

6/ Sobre la importancia del entrenamiento invisible y la preparación… 

“Conor se había recuperado sin problemas de la reducción de peso y había dormido bien. Eso es música para mis oídos. En esos momentos siento que mi trabajo está ya casi hecho. Es hora de pelear. Hay personas que le dan demasiada importancia a lo que ocurre en el rincón durante una pelea, pero la verdad es que no importa mucho. A veces he recibido muchos elogios por mi contribución durante los combates, pero en mi opinión eso no va a cambiar el resultado. Tal vez puedas aportar un poco de orientación, y para el luchador es reconfortante saber que su entrenador, alguien a quien conoce y en qué confía, está allí para ayudarle. Pero no hay mucho más.” (pág. 218-219).

7/ Sobre la importancia de no alterar las rutinas de preparación…

“Supuestamente, no tener que reducir peso para la pelea contra Díaz fue una ventaja (Nota: Conor pasó de peso pluma a welter para pelear con Díaz), pero visto en retrospectiva fue sin duda un inconveniente. Reducir peso no es nada divertido, pero sirve como recordatorio de que te estás preparando para un combate. Te centra la mente y es una parte muy importante de lo que hemos estado haciendo. Sin ese ritual, las cosas se pusieron raras. Nos dejó en un estado mental que no era el acostumbrado. De pronto, la rutina que habíamos establecido se había suprimido. La necesidad de reducir peso pone al luchador en su sitio y le hace saber que hay una pelea a la vista. (…) En cambio, cuando has disfrutado de una buena comida, lo único que quieres es relajarte delante de la tele. El fuego que había en tu estómago ha sido sustituido por comida. Estar lleno no ayuda a mantener una mentalidad competitiva.

Para su próxima pelea, aunque sea en los pesos welter, Conor seguirá una dieta estricta. Ya tenemos  asumido que es un elemento importante de su preparación, así que pueden estar seguros de que el día del pesaje llegará con 75 kilos. ¡Nada de pastel de queso esta vez! Mantendrá una dieta pensada expresamente para pelear.” (pág. 258).

(Nota: el combate contra Díaz saltándose dos categorías de peso era un reto impensable, Conor perdió a los puntos, peró aprendieron algo muy valioso. VENCER O APRENDER).

 

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…


Demostrar en competició el que sabem fer en entrenaments…

diciembre 22, 2017

La psicologia de l’esport ajuda a optimitzar els aprenentatges en els entrenaments (ajudant a què s’aprofitin per ser millor cada dia), però també a estabilitzar el rendiment, és a dir, a fer que l’esportista o l’equip pugui demostrar en competició el nivell assolit en els entrenaments.

Que es rendeixi millor en els entrenaments que en competició és una cosa que passa sovint, i és un dels motius més habituals quan hi ha demanda d’ajuda psicològica. Per exemple, és una de les coses que Sito Alonso, entrenador del FCBarcelona de basquetbol, comentava que els passava, després de la novena derrota en 13 partits a Eurolliga 2017-18 contra Unicaja de Málaga (veure notícia aquí).

Hi ha molts aspectes psicològics que expliquen per què passa això, i en concret, perquè un equip suposadament “inferior” pot un dia concret superar un rival declaradament superior en planter, qualitat o pressupost.

Apart d’entrenar per ser millors, els equips o els esportistes han de tenir cura de saber demostrar en competició el nivell que tenen. Els aspectes psicològics que es poden tenir en compte per aconseguir  estabilitat en el rendiment són:

  • Entrenament invisible: hàbits de conducta que minimitzen les opcions d’accident, lesions o alteració emocional.
  • Pla de competició: rutines dissenyades, entrenades i comprovades que ens posen amb l’activació i la concentració adequades en el moment de competir.
  • Plantejament de partit: ajustament d’expectatives centrades en les possibilitats (opcions de competir) i no en les probabilitats (ranking, classificació, potencial, resultats anteriors, etc.).
  • Habilitats comunicatives de l’entrenador, que ajudin l’esportista a afrontar el millor possible la competició, i en particular, a mantenir-se centrat en el present, enfocat a la tasca.
  • Habilitats psicològiques dels esportistes, per controlar els nivells d’activació amb què es competeix, ajustar la concentració (enfocant-la a la tasca), evitar pensaments inútils o controlar les emocions.

Si voleu completar la informació sobre aquest tema, podeu consultar l’article “Com aconseguir estabilitat en el rendiment“, publicat a la Revista Minut ACEB (Associació Catalana Entrenadors de Basquetbol).

 

per Joan Vives Ribó
Psicòleg de l’esport
Autor del llibre “Entrenando al entrenador…


Si vols canviar l’actitud, canvia els hàbits!

diciembre 22, 2017

Molt sovint els entrenadors es queixen de l’actitud dels seus esportistes. I a vegades la solució que intenten és buscar convèncer els esportistes de la importància de tal o qual cosa, és a dir, dels valors que es consideren importants (responsabilitat, autonomia, esforç, fair play, etc.).  Aquesta és una via llarga i molt poques vegades exitosa.

La via més efectiva per a què els esportistes compleixin amb els valors desitjats, és que l’actitud cap a aquests valors sigui favorable. I per aconseguir això, la via més operativa és a partir d’establir normes que generin hàbits de treball en línia amb l’actitud demanada, que sovint es correspon amb els valors que l’entrenador, l’equip o el club volen promoure.

Si gràcies a una norma ben dissenyada (i ben aplicada) aconseguim que els esportistes segueixin hàbits conductuals adequats (arribar d’hora a l’entrenament, estirar després, hidratar-se convenientment…), i aquests hàbits es consoliden, això pot ajudar a construir en els esportistes una actitud (com es prenen les coses) que s’ajusta amb la que pretenen els entrenadors (per exemple, responsabilitat).

En aquest enllaç trobareu l’article dedicat a aquest tema, publicat a la Revista Minut ACEB, de l’Associació Catalana d’Entrenadors de Basquetbol.

per Joan Vives Ribó
Psicòleg de l’esport
Autor del llibre “Entrenando al entrenador…


25 años de Barcelona’92: “Los chicos de oro” (fútbol)

junio 14, 2017

Se cumplen 25 años de las Olimpiadas en Barcelona’92. Una buena oportunidad para recordar lo que representaros esos Juegos, los éxitos de la delegación española, entre ellas las de la selección de fútbol que ganó el oro.

El documental Los chicos del oro (Movistar Plus) repasa la trayectoria de la selección, la preparación en las concentraciones, la competición, las vivencias de los jugadores, los momentos clave… pero sobre todo quiero destacar este documento como constatación de la  importancia de la “revolucionaria” inclusión de los psicólogos Jesús García Barrero y Rosana Llames para trabajar con el equipo.

Independientemente de los efectos directos de las intervenciones realizadas por los psicólogos, el hecho mismo de hacer algo “especial” durante la preparación, seguro que ayudó al colectivo a concienciarse de la excepcionalidad que representaba la participación en unos Juegos Olímpicos. Esto, que para otros deportes está totalmente asumido (algunos se planifican por ciclos olímpicos), seguramente ayudó a que los jugadores de la selección (la mayoría ya en el escenario o a las puertas de la profesionalidad) encontrasen un sentido especial a lo que estaban haciendo, más allá de la recompensa en forma de dinero.

Por lo que se intuye en el documental, contar con psicólogos en el equipo pudo permitir que ciertos jugadores pudieran contar con alguien a quien confiar sus cosas, sin miedo a malas interpretaciones ni a consecuencias por parte de los técnicos.

Aunque en el documento se desvelan los recelos y las dificultades iniciales para entender los procedimientos planteados especialmente por Jesús, todos los implicados concluyen que la figura del psicólogo fue fundamental para el éxito de la selección.

Parte del éxito, seguramente vino por otros factores, que también se visualizan o se intuyen en el documental, factores en los que habitualmente la figura del psicólogo interviene, de forma directa o indirecta, y que se detallan a continuación:

  • La cohesión gracias al ambiente entre los componentes y gracias a la asunción colectiva de roles distintos en función de las posibilidades de aportación de cada uno.
  • La importancia de los líderes “informales” del equipo y en especial la del capitán, Roberto Solozábal, que ejerció formidablemente su rol como representante y negociador ante los directivos.
  • La tolerancia o la empatía, que se le intuye por las declaraciones en el documental, del seleccionador, Vicente Miera, ante situaciones propias de jóvenes de 21 años con proyección profesional, seguramente desaconsejables desde la perspectiva del rendimiento, pero que generaron unos efectos secundarios muy beneficiosos en el grupo.
  • La tranquilidad del seleccionador, que seguramente ayudó a poder afrontar situaciones de presión con la calma necesaria para mostrar a los jugadores que el camino seguía siendo estar centrados en el juego, y no en lo que significaba ganar o perder.
  • El diseño de las concentraciones previas y ya en el campeonato, buscando contener la lógica e inevitable dispersión siempre presente en el entorno social de los Juegos.
  • La combinación adecuada entre concentración y distensión. Si se dan las condiciones propicias, programar actividades de distensión evita el agobio de tantos días en régimen de concentración, y favorece estados de ánimo positivos.
  • La presencia de la selección en la ceremonia de apertura, no prevista inicialmente, podría haber sido un motivo de dispersión, pero probablemente ayudó a “injertar” en los jugadores el sentido o la importancia que tienen los Juegos en la sociedad, contribuyendo positivamente a la motivación para hacerlo lo mejor posible.
  • La gestión de las expectativas, buscando evitar triunfalismos gracias a respetar al rival, estudiando sus puntos fuertes y preparando la forma de afrontarlos.
  • La unidad entre equipo y público. Hoy en día, ver el Camp Nou repleto de banderas españolas, como ocurrió entonces, es impensable. Pero seguro que algo se hizo para hacerlo posible. Por ejemplo, en la inauguración de los Juegos, sus majestades los Reyes de España fueron recibidos con el himno catalán, “els Segadors”. Estas medidas protocolarias fomentaron el respeto mutuo y permitieron el encaje de sentimientos compartidos, facilitando la identificación con la selección por parte del público, mayoritariamente catalán.

De las 22 medallas logradas por la delegación española en los JJOO de Barcelona’92, en 17 de ellas estuvo presente la figura del psicólogo del deporte. Esperemos que este 25 aniversario sirva para recordar también este hecho y así reivindicar el papel de esta disciplina para ayudar a conseguir el máximo rendimiento deportivo combinado con el mejor bienestar personal posible.

 

por Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro “Entrenando al entrenador…


Cómo funciona la confianza

agosto 2, 2016

En el apartado “Publicaciones” tenéis acceso a un nuevo artículo publicado en la Revista Minut ACEB (Asociación Catalana de Entrenadores de Baloncesto) sobre qué es y cómo funciona la confianza. Podéis acceder directamente a él clicando aquí (en catalán).

En el artículo se comentan varios puntos, que resumo a continuación:

  • La confianza está basada en los recursos adquiridos y no en la esperanza acerca de los resultados. Esperar que los resultados sean unos es una falsa confianza, una confianza traicionera, porque sólo funciona cuando los resultados son buenos.
  • La confianza “buena” por lo tanto es aquella fruto de ser consciente de lo que se ha trabajado, de lo aprendido, de los recursos (técnico-tácticos, físicos, psicológicos) disponibles.
  • La confianza debe estar basada en aspectos controlables por uno mismo. Y la mayor fuente de control para un deportista proviene de la capacidad de concentración. Ante cualquier imprevisto, tanto externo (inclemencias del tiempo, retrasos, presión mediática, etc.) como interno (mal ajuste, ansiedad, fatiga, etc.), la concentración es la gran arma que puede llevar al deportista a poder demostrar su nivel a pesar se esos inconvenientes. Por lo tanto, no es bueno esperar a que todo vaya bien, pero sí lo es confiar en la capacidad de concentración para superar los inconvenientes, llegado el caso.

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El último tiro (ganador) de Michael Jordan. Concentración (y confianza en cómo tirar) a pesar de la presión. (Fuente: http://www.feuille-de-match.fr/insolite/simulateur-last-shot-michael-jordan/)
  • La confianza sana está relacionada en el cómo jugar (o cómo ejecutar). Por lo tanto, las expectativas deben estar centradas en la tarea (cómo jugar, cómo ejecutar) más que en el resultado. El resultado será la consecuencia.
  • Si las expectativas (qué esperamos) y la concentración están centradas en la tarea (cómo hacerlo), esto ayuda a que el ajuste de tensión (o activación) sea el idóneo. En cambio, si uno está expectante por el resultado, los pensamientos acerca de las consecuencias de conseguir ese resultado o no van a ser inevitables. Esos pensamientos pueden generar ansiedad, inquietud, miedo… y por lo tanto, pueden desajustar al deportista.
  • La confianza en los propios recursos ayuda a que el deportista se sienta más seguro de poder realizar una tarea concreta con éxito (a esto le llamamos autoeficacia). Pero la seguridad que el deportista siente no está basada en el resultado sino en el proceso. Y por lo tanto, en caso de fallar, la confianza (el saber hacerlo) sigue intacto… ¡porque uno no va a dejar de saber hacer una cosa por haber fallado un intento!
  • Finalmente, la confianza a nivel colectivo viene por el hecho de reconocerse en la forma de jugar de una determinada manera, con un estilo de juego concreto e identificable, por el que el grupo se siente orgulloso (y también los seguidores). Este estilo de juego colectivo es algo que se automatiza, y precisamente por esto, es algo a lo que el grupo puede recurrir con más confianza o seguridad cuando las cosas van mal.
Autor: Joan Vives Ribó 
Psicólogo del deporte 
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."

Las trampas de Messi

junio 30, 2016

Copa América 2016. Final, Argentina contra Chile. Empate a 0. Tanda de penaltys. Messi falla el primero. Chile acaba ganando la final (por segunda vez consecutiva ante Argentina). Messi explota y en caliente declara que deja la selección.

Ver noticia en: http://www.sport.es/es/noticias/copa-america-2016/messi-anuncia-adios-seleccion-argentina-5231641

La reacción de los seguidores no se hace esperar. Multitud de manifestaciones pidiendo a Messi que vuelva.

Independientemente de lo que pase, el suceso da para mucho. Hay muchas trampas mentales antes, durante y después de la “fatídica final”. El objetivo de este artículo es mostrar cómo desde la Psicología podemos ayudar a los deportistas (y a cualquier persona) a afrontar un reto (no como una amenaza, sino como reto), y a gestionar el “fracaso” (no tomándolo como un fracaso, sino como información para seguir aprendiendo o mejorando).

Trampas antes de la Final

Las expectativas de victoria aconstumbran a convertirse en una trampa cuando pasan a ser “obligaciones” de victoria, y la trampa surte efecto cuando lo que “obligatoriamente “tenía que pasar” se complica, como pasó.

Messi 1

Otra trampa es personalizar el éxito (como después lo es personalizar el fracaso), especialmente en un deporte colectivo. El hecho que al considerado mejor jugador del mundo le faltase este título (Copa América), activó la trampa de la expectativa-obligación con todos los focos centrados en su rendimiento personal. Las expectativas generadas por los partidos previos (muy buena aportación individual) tampoco ayudaron.

Trampas durante la Final

La trampa que condiciona más el rendimiento en un partido crucial es la que activa la ansiedad. Tal como apunto arriba, la ansiedad se activa por la percepción que algo que deseas que pase se está escapando de las manos. Peor es el efecto si esta trampa proviene de la “obligación” que pase algo. En este caso, cualquier señal que no va a ser así, activa no ya la ansiedad sinó el estrés y la frustración (“¡no puede estar pasando esto!“).

Cuando hay estrés, la concentración se resiente, el foco se estrecha, cuesta leer el juego, cuesta anticipar, cuesta sacarse los pensamientos negativos de la cabeza. Y claro, así seguro que no se rinde al nivel habitual.

Pero fue la trampa de los penaltys la que traicionó a Messi (otra vez). Pidió ser el primero en chutar, no sé si por responsabilidad, por miedo o por no tener que chutar el definitivo. En este caso, Cristiano Ronaldo es la antítesis. Él siempre pide chutar el definitivo, el que da la gloria. Pero eso son otras trampas…

Sea como sea, la trampa de estar más pendiente de meter gol (con todo lo que significa, en lo colectivo y especialmente -trampa!- en lo personal) que de chutar bien, traicionó a Messi. Pensar en lo que hay en juego en lugar de cómo chutar. Esa es la trampa de los penaltys. Y cayó en la trampa, no se concentró bien y lanzó mal.

¿Qué hubiese pasado si Argentina hubiese ganado la tanda de penaltys y la Final? Seguramente la frustración individual hubiese sido más manejable, y no se habría dado la reacción en caliente del jugador. Pero perdieron.

Trampas después de la Final

Aquí es donde se disparan las trampas mentales. Aprovechen el listado para darse cuenta de cuántas veces caemos en ellas, como humanos que somos:

  • Perder una Final es un fracaso absoluto. La trampa consiste es ver sólo lo negativo (derrota) y descartar el valor de un segundo puesto. Verlo como un fracaso absoluto en lugar de algo no agradable, lleva consecuentemente a una gran frustración.
  • Siempre perdemos. La trampa consiste en ver la adversidad en términos absolutos, en este caso a nivel temporal, cuando en realidad no es así, o como mínimo no siempre. Incluso si fuera cierto (no ganaron nunca), pensar así no sería útil, y por lo tanto, por ser un pensamiento disfuncional, también sería un pensamiento trampa.
  • No voy a conseguir ningún título con la selección. Es un predicción negativa arbitraria, sin fundamento, y por lo tanto irracional. Y además, como todas, no ayuda a estar bien, por lo tanto inútil… por lo tanto… trampa!
  • “ESTO no se me da”. Frase literal de Messi, con muchas trampas. La primera, “Esto”… ¿es sólo ganar?, como si no existiese otra cosa que ganar, como si no pudiese ser feliz y sentirse exitoso si no es con la victoria.
  • “Esto no se ME da”, como si se tratase de un deporte individual, como si fuese ÉL quien perdió y no el equipo. La trampa consiste en una personalización irracional, y en consecuencia, una vergüenza o culpa irracional.
  • “Esto  no se me DA”. ¿Qué es lo que no se le da? ¿Ganar? ¿Jugar bien en finales? ¿Marcar penaltys? ¿La selección? La trampa aquí es el uso de una etiqueta negativa, equivalente a “soy malo” o “no sirvo”. Estas etiquetas perjudican no solo por lo que afectan a la autoestima, sino porque son condicionantes para futuras situaciones, ya que activan lo que se denomina expectativa autocumplida (“no se me da”, “irá mal otra vez” = miedo / amenaza ante la nueva obligación de ganar / marcar = mala concentración = aumentan las opciones de hacerlo mal = aumentan las opciones de perder / fallar = se confirma la expectativa).
  • Dejar la selección. Detrás de esta decisión está la certeza de que todas estas creencias (trampas mentales) sucederán sin remedio, que nunca podrá ser feliz con la selección porque nunca va a ganar ningún título importante, porqué a él (precisamente) no se le da bien. Si alguien piensa esto es normal que se aleje (¿por qué pasarlo mal?). El problema es que estos pensamientos son irracionales, y por lo tanto, la decisión tiene una base muy poco consistente. Abandonar la selección es una solución para no pasarlo mal otra vez con la selección, pero no es la solución a los problemas que han causado (en parte) esta situación. ¿Qué pasará cuando esto le pase con el Barça? Se irá al PSG. Pero seguirá sin solucionar el problema. Y es que una cosa es cambiar de escenario esperando que todo vaya bien, y otra cosa es poder confiar en sus propios recursos para afrontar las adversidades.

Messi 2

Fuente: http://www.airelatino.fm/messi-deja-la-seleccion-argentina-tras-perder-la-copa-america/

La Psicología puede ayudar a proveer a Messi y a cualquier persona de recursos que sirvan para detectar trampas mentales y a cambiarlas por pensamientos funcionales. Lo que le pasa a Messi no es raro, no se trata de ningún trastorno, sino de una forma de proceder aprendida que se deriva de un cúmulo de circunstancias, y que en algún momento, ante ciertas adversidades, no son funcionales, y llevan a equivocarse, o a sufrir demasiado.

Por suerte, todo lo que se aprende se puede “desaprender” (también la forma de tomarse las cosas) para acabar reinterpretando las adversidades de otro modo más funcional.

Seguramente Messi necesitó más de 10000 horas para ser el futbolista que es; por suerte, no necesitará tantas para hacer este trabajo, si es que al final, siga o no con la albiceleste, aprovecha esta adversidad para aprender a funcionar de una forma diferente.

Y es que como dijo Albert Einstein, “es de locos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”.

Autor: Joan Vives Ribó 
Psicólogo del deporte 
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."

Cómo orientar la motivación

abril 17, 2016

En el apartado “Publicaciones” encontraréis un nuevo artículo publicado en la Revista MINUT ACEB (Asociación Catalana de Entrenadores de Baloncesto), en el que explico cómo orientar la motivación. Os adjunto el enlace directo:

https://joanvives.files.wordpress.com/2009/03/com-orientar-la-motivacic3b32.pdf

Como resumen del artículo, en primer lugar, cabe diferenciar entre “estimular” y motivar propiamente. Hay entrenadores que buscan motivar a sus jugadores a partir de la estimulación. Quizás consiguen jugadores que reaccionen… pero ¿es eso lo que entendemos por motivar?

La clave para motivar (y bien) es marcar objetivos de proceso, planteando al deportista hacia dónde dirigir el esfuerzo y la concentración, en busca de conseguir hacer las cosas de una determinada manera.

Motivar hacia el proceso en lugar de hacia a los resultados es la mejor forma de orientar la motivación de los deportistas. La motivación por SER MEJOR cada día conecta la CONFIANZA con los recursos adquiridos a través del entrenamiento. Este tipo de confianza es la mejor, ya que pase lo que pase en la competición, se falle o se pierda ese día, la confianza en los recursos trabajados (técnicos, tácticos, etc.) no desaparece.

Perspectiva de meta

En cambio, cuando la confianza está basada en los resultados, sólo cuando los resultados son buenos ese tipo de confianza sube, pero… ¿qué pasa cuándo los resultados son malos? ¿A dónde va a parar esa confianza?

Por esta razón principal, motivar hacia SER MEJOR cada día no solo ayuda a sacar más provecho de los entrenamientos, sino que también ayuda a afrontar la competición con una mejor estabilidad emocional, permitendo a los deportistas demostrar el potencial real que tienen. Y esto pasa porque su motivación y sus expectativas están enfocadas hacia lo que ellos pueden hacer (lo que saben hacer y en lo que confían), y no en lo que puede pasar en relación a los resultados.

Otro beneficio de orientar la motivación hacia CÓMO HACERLO, es que sirve igual para entrenamientos que para los partidos. Una de las trampas mentales en competición es buscar hacer cosas diferentes a lo que se ha trabajado en entrenamientos.

La clave reside en mantener al deportista en modo RETO, querer hacerlo mejor en cada ocasión, pase lo que pase, sea cual sea el marcador o el resultado. Esto asegura mucha más estabilidad en el rendimiento y evita entrar en el modo AMENAZA, que aparece cuando la motivación está basada en expectativas de resultado, que evidentemente, pueden no cumplirse.

 

Autor: Joan Vives Ribó
Psicólogo del deporte
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."