Las trampas de Messi

Copa América 2016. Final, Argentina contra Chile. Empate a 0. Tanda de penaltys. Messi falla el primero. Chile acaba ganando la final (por segunda vez consecutiva ante Argentina). Messi explota y en caliente declara que deja la selección.

Ver noticia en: http://www.sport.es/es/noticias/copa-america-2016/messi-anuncia-adios-seleccion-argentina-5231641

La reacción de los seguidores no se hace esperar. Multitud de manifestaciones pidiendo a Messi que vuelva.

Independientemente de lo que pase, el suceso da para mucho. Hay muchas trampas mentales antes, durante y después de la “fatídica final”. El objetivo de este artículo es mostrar cómo desde la Psicología podemos ayudar a los deportistas (y a cualquier persona) a afrontar un reto (no como una amenaza, sino como reto), y a gestionar el “fracaso” (no tomándolo como un fracaso, sino como información para seguir aprendiendo o mejorando).

Trampas antes de la Final

Las expectativas de victoria aconstumbran a convertirse en una trampa cuando pasan a ser “obligaciones” de victoria, y la trampa surte efecto cuando lo que “obligatoriamente “tenía que pasar” se complica, como pasó.

Messi 1

Otra trampa es personalizar el éxito (como después lo es personalizar el fracaso), especialmente en un deporte colectivo. El hecho que al considerado mejor jugador del mundo le faltase este título (Copa América), activó la trampa de la expectativa-obligación con todos los focos centrados en su rendimiento personal. Las expectativas generadas por los partidos previos (muy buena aportación individual) tampoco ayudaron.

Trampas durante la Final

La trampa que condiciona más el rendimiento en un partido crucial es la que activa la ansiedad. Tal como apunto arriba, la ansiedad se activa por la percepción que algo que deseas que pase se está escapando de las manos. Peor es el efecto si esta trampa proviene de la “obligación” que pase algo. En este caso, cualquier señal que no va a ser así, activa no ya la ansiedad sinó el estrés y la frustración (“¡no puede estar pasando esto!“).

Cuando hay estrés, la concentración se resiente, el foco se estrecha, cuesta leer el juego, cuesta anticipar, cuesta sacarse los pensamientos negativos de la cabeza. Y claro, así seguro que no se rinde al nivel habitual.

Pero fue la trampa de los penaltys la que traicionó a Messi (otra vez). Pidió ser el primero en chutar, no sé si por responsabilidad, por miedo o por no tener que chutar el definitivo. En este caso, Cristiano Ronaldo es la antítesis. Él siempre pide chutar el definitivo, el que da la gloria. Pero eso son otras trampas…

Sea como sea, la trampa de estar más pendiente de meter gol (con todo lo que significa, en lo colectivo y especialmente -trampa!- en lo personal) que de chutar bien, traicionó a Messi. Pensar en lo que hay en juego en lugar de cómo chutar. Esa es la trampa de los penaltys. Y cayó en la trampa, no se concentró bien y lanzó mal.

¿Qué hubiese pasado si Argentina hubiese ganado la tanda de penaltys y la Final? Seguramente la frustración individual hubiese sido más manejable, y no se habría dado la reacción en caliente del jugador. Pero perdieron.

Trampas después de la Final

Aquí es donde se disparan las trampas mentales. Aprovechen el listado para darse cuenta de cuántas veces caemos en ellas, como humanos que somos:

  • Perder una Final es un fracaso absoluto. La trampa consiste es ver sólo lo negativo (derrota) y descartar el valor de un segundo puesto. Verlo como un fracaso absoluto en lugar de algo no agradable, lleva consecuentemente a una gran frustración.
  • Siempre perdemos. La trampa consiste en ver la adversidad en términos absolutos, en este caso a nivel temporal, cuando en realidad no es así, o como mínimo no siempre. Incluso si fuera cierto (no ganaron nunca), pensar así no sería útil, y por lo tanto, por ser un pensamiento disfuncional, también sería un pensamiento trampa.
  • No voy a conseguir ningún título con la selección. Es un predicción negativa arbitraria, sin fundamento, y por lo tanto irracional. Y además, como todas, no ayuda a estar bien, por lo tanto inútil… por lo tanto… trampa!
  • “ESTO no se me da”. Frase literal de Messi, con muchas trampas. La primera, “Esto”… ¿es sólo ganar?, como si no existiese otra cosa que ganar, como si no pudiese ser feliz y sentirse exitoso si no es con la victoria.
  • “Esto no se ME da”, como si se tratase de un deporte individual, como si fuese ÉL quien perdió y no el equipo. La trampa consiste en una personalización irracional, y en consecuencia, una vergüenza o culpa irracional.
  • “Esto  no se me DA”. ¿Qué es lo que no se le da? ¿Ganar? ¿Jugar bien en finales? ¿Marcar penaltys? ¿La selección? La trampa aquí es el uso de una etiqueta negativa, equivalente a “soy malo” o “no sirvo”. Estas etiquetas perjudican no solo por lo que afectan a la autoestima, sino porque son condicionantes para futuras situaciones, ya que activan lo que se denomina expectativa autocumplida (“no se me da”, “irá mal otra vez” = miedo / amenaza ante la nueva obligación de ganar / marcar = mala concentración = aumentan las opciones de hacerlo mal = aumentan las opciones de perder / fallar = se confirma la expectativa).
  • Dejar la selección. Detrás de esta decisión está la certeza de que todas estas creencias (trampas mentales) sucederán sin remedio, que nunca podrá ser feliz con la selección porque nunca va a ganar ningún título importante, porqué a él (precisamente) no se le da bien. Si alguien piensa esto es normal que se aleje (¿por qué pasarlo mal?). El problema es que estos pensamientos son irracionales, y por lo tanto, la decisión tiene una base muy poco consistente. Abandonar la selección es una solución para no pasarlo mal otra vez con la selección, pero no es la solución a los problemas que han causado (en parte) esta situación. ¿Qué pasará cuando esto le pase con el Barça? Se irá al PSG. Pero seguirá sin solucionar el problema. Y es que una cosa es cambiar de escenario esperando que todo vaya bien, y otra cosa es poder confiar en sus propios recursos para afrontar las adversidades.

Messi 2

Fuente: http://www.airelatino.fm/messi-deja-la-seleccion-argentina-tras-perder-la-copa-america/

La Psicología puede ayudar a proveer a Messi y a cualquier persona de recursos que sirvan para detectar trampas mentales y a cambiarlas por pensamientos funcionales. Lo que le pasa a Messi no es raro, no se trata de ningún trastorno, sino de una forma de proceder aprendida que se deriva de un cúmulo de circunstancias, y que en algún momento, ante ciertas adversidades, no son funcionales, y llevan a equivocarse, o a sufrir demasiado.

Por suerte, todo lo que se aprende se puede “desaprender” (también la forma de tomarse las cosas) para acabar reinterpretando las adversidades de otro modo más funcional.

Seguramente Messi necesitó más de 10000 horas para ser el futbolista que es; por suerte, no necesitará tantas para hacer este trabajo, si es que al final, siga o no con la albiceleste, aprovecha esta adversidad para aprender a funcionar de una forma diferente.

Y es que como dijo Albert Einstein, “es de locos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”.

Autor: Joan Vives Ribó 
Psicólogo del deporte 
Autor del libro "Entrenando al entrenador..."

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